Prácticas Exitosas

  • Jóvenes con síndrome Down - líderes empoderados y dispuestos a luchar porque se respeten sus decisiones.

Las personas con discapacidad claman por tener voz, porque sus intereses sean respetados.  Los jóvenes a través de los talleres que brinda la SPSD, conocen sobre sus derechos y los aplican.                   

 

  • Jóvenes con síndrome Down trabajando en diferentes áreas en reconocidas empresas.

Dar trabajo a las personas con Síndrome de Down no es caridad, es un hecho que genera gran rendimiento tanto para las empresas como para toda la sociedad. La SPSD conocedora de las capacidades que tiene las personas con síndrome down, los potencia para que puedan tener un excelente desempeño, tanto en lo laboral como personal, a través del acompañamiento de facilitadores durante los primeros meses.

“Trabajo como mensajero interno en un estudio de abogados, y me encanta. Me gusta ser yo mismo, con ideas propias. Mi familia es muy importante para mí, me dan fuerzas para seguir adelante y me transmiten mucha confianza”.

Jorge Barandiarán.

 

 

  •  Mayor visibilización de las personas con síndrome Down sobre sus habilidades y capacidades.

La meta es conseguir que la sociedad tomen conciencia de la importancia que tiene la inclusión e integración de las personas con discapacidad.

“Desde pequeña me gustó bailar, me llena de energía salir a un escenario, y enfrentarme al público me da mucha confianza. Practico danza y expresión corporal, y llegué a ser seleccionada por una compañía francesa de teatro para participar en una obra”.

Mariela Heredia.

 

 

  • Cada vez son más los jóvenes que llevan una vida independiente

Es necesario empoderar a las personas con discapacidad. No hay posibilidad en las personas de tomar decisiones si no son autónomas, sin decisiones llegan a edades adultas donde son dependientes, y queremos que la persona con discapacidad intelectual pueda decir no y se respete su decisión.