Objetivos de Desarrollo Sostenible. Comprometidos con el objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos y todas

Objetivos de Desarrollo Sostenible

En el 2015, 193 países convocados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) llegaron a un consenso y establecieron una hoja de ruta denominada Agenda 2030 que incluye 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), estos entraron en vigor oficialmente el 1 de enero de 2016 y en los próximos 15 años se intensificarán los esfuerzos para alcanzarlos. 

En los ODS se reconoce la importancia de abordar aspectos como: la lucha contra la pobreza, el cuidado del planeta y la disminución de las desigualdades. Por este motivo, se planteó agruparlos en cinco áreas fundamentales de acción:

1) Personas: Con el fin de acabar con la pobreza, garantizar una vida sana, el conocimiento y la inclusión social. Nadie se puede quedar atrás.

2) Prosperidad: Con el fin de desarrollar una economía sólida, inclusiva y transformadora, y plena en armonía con el planeta.

3) Paz: Con el fin de propiciar sociedades seguras y pacíficas e instituciones sólidas.

4) Planeta: Con el fin de proteger nuestros ecosistemas.

5) Alianzas: Con el fin de catalizar la solidaridad mundial para el desarrollo sostenible.

Estos nuevos Objetivos de aplicación universal se tornan importantes porque su consecución implica un trabajo articulado entre los distintos sectores: organismos internacionales, sociedad civil, comunidades, sector privado y Estado.

En el Perú, uno de los objetivos que debemos trabajar como parte de la sociedad civil es el objetivo 4, orientado a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos y todas.

En ese sentido, es necesario comprender que una educación con las características descritas implica la transformación del sistema educativo, promoviendo el fortalecimiento de las capacidades docentes, la gestión institucional de los directivos, y la sensibilización de las familias y la comunidad en general, a fin de exigir una escuela que acoja a todos los estudiantes y promueva su desarrollo.

Por ello, es pertinente llamar a la reflexión sobre modalidades educativas existentes, que generan de alguna forma la segregación de estudiantes con determinadas características, perpetuando finalmente la discriminación. Es el caso de la Educación Básica Especial, que congrega a los estudiantes y niñas con discapacidad severa y mutidiscapacidad. Este sistema no fomenta la diversidad, puesto que limita el derecho de los estudiantes a una educación plenamente integrada con pares de variadas características y antecedentes, y condiciona sus oportunidades educativas. Bajo este marco, en mayo del presente año, se publicaron las recomendaciones elaboradas por el Consejo Nacional de Educación (CNE) del seminario sobre una Educación Inclusiva y se planteó la necesidad de reconvertir los Centros de Educación Básica Especial.

Asimismo, el año pasado se realizaron las líneas prioritarias de Política Educativa para el 2021, Año del Bicentenario a fin de acelerar el cambio educativo para el bienestar de todos y el desarrollo del país.  En este camino, no solo se viene impulsando la mejora de la educación en zonas rurales sino que recientemente, se instaló una comisión sectorial integrada por los titulares de las direcciones generales de Educación Básica Regular; Servicios Educativos Especializados; de Educación Básica Alternativa, Intercultural Bilingüe y de Servicios Educativos en el Ámbito Rural; de Desarrollo Docente; Educación Superior Universitaria; Educación Primaria; Educación Básica Especial, entre otros; con el fin de mejorar la educación de todos los estudiantes, incluyendo aquellos con discapacidad, trastornos de distintos tipos, en situación de hospitalización o, cualquier condición que genere vulnerabilidad. 

A esta comisión se suma la asesoría de organizaciones como el Consejo Nacional de Educación (CNE), el Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), el Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Coalición por el Derecho a una Educación Inclusiva.

Como reflexión final, se requiere que todos estemos comprometidos con fomentar una educación inclusiva, asimismo, que exista voluntad política para que todos puedan acceder a una educación con calidad y equidad. Hay que demostrar la convicción de que la consecución de una educación de calidad es la base para mejorar la vida de las personas y el desarrollo sostenible.

Referencias


  • Consejo Nacional de Educación (2017). Calidad de la Educación inclusiva. Extraído de: https://goo.gl/ceLG8N
  • Consejo Nacional de Educación (2016). Líneas prioritarias de Política Educativa al 2021. Extraído de: https://goo.gl/rg8xSZ
  • Ministerio de Educación (2012). Educación Básica Especial y Educación Inclusiva-Balances y perspectivas. Extraído de: https://goo.gl/bDrZJm
  • Organización de las Naciones Unidas (2016). Objetivos de desarrollo sostenible. Extraído de: http://onu.org.pe/ods/
  • Redacción EC (29 de agosto del 2017). Elaborarán propuesta para mejorar educación de personas con discapacidad.  El Comercio. Extraído de:  https://goo.gl/qU3wbV

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