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EXISTEN VARIOS ASPECTOS A TOMAR EN CUENTA EN LA ALIMENTACIÓN DE UN NIÑO O ADULTO CON SÍNDROME DOWN, UNA DE LAS CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES Y QUE CONLLEVA A MUCHA PREOCUPACIÓN POR PARTE DE LOS PADRES ES EL SOBREPESO, CONDICIÓN MUY COMÚN Y QUE DEBE SER CONTROLADA PARA EL MEJOR DESENVOLVIMIENTO DEL NIÑO O ADULTO.
Muchas veces el sobrepeso resulta ser atribuible a un mal hábito alimenticio familiar, a fallas endocrinas como el hipotiroidismo presente en aproximadamente 17% de personas con SD, a una deficiencia de yodo presente en aproximadamente 18% de personas con SD, condiciones que alteran el metabolismo y tienden a la obesidad.
El 17% de personas con SD tiene una condición denominada celiaquia, o alergia al Gluten, proteína presente principalmente en el trigo, la cebada y el centeno. La exposición a este alimento genera un daño intestinal muy grave, ya que se vuelve permeable alterando la bioquímica cerebral e inmunológica debido a las glidiamorfinas y casemorfinas, productos mal digeridos del trigo y la leche, que pasan patológicamente a través del intestino demasiado permeable junto con otros compuestos indeseables. Debido al daño intestinal causado por la pérdida de nutrientes, estos productos generan mala absorción que produce alteraciones en el comportamiento de la persona.
Según datos extraídos de la Revista Científica Cochrane, se ha observado que un 13% de personas con SD tienen rasgos autistas, condición generada por la permeabilidad intestinal y el pase de sustancias opiáceas derivadas de las proteínas del trigo y la leche a la sangre. Esta situación puede revertirse a través de una alimentación adecuada, libre de agresores como los mencionados anteriormente, así como de sustancias y elementos alergenos para cada persona. Con la eliminación de estas sustancias, se espera una mejora considerable tanto a nivel de comportamiento como de aprendizaje.
Por otro lado, se sabe que los adultos con SD presentan una alta frecuencia de la enfermedad Alzheimer y esto se debe a desórdenes en la oxidación celular, a la carencia crónica de selenio, errores congénitos de enzimas antioxidantes de defensa, desórdenes neurológicos causados por la deficiencia crónica de Vitamina E.
Es muy importante realizar anualmente análisis sanguíneos para determinar los niveles hormonales de tiroides, de vitaminas como B6, B12, A y minerales como el yodo, hierro, ácido fólico, zinc, ácidos grasos, glutation y selenio.
Asimismo, es recomendable realizar la prueba de alergia al trigo y alientos si fuese posible.
Geraldine Maurer
Nutricionista Clínica
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