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El 15 de agosto de este año 2007 hemos vivido un fuerte sismo que ha quebrado la vida de más de 500 personas, hiriendo además a más de 1,000 personas, destruyendo 16,000 viviendas y afectando a cerca de 90,000 personas.
Al escuchar estas cifras, uno se pregunta: ¿cuántas de estas personas muertas, heridas y damnificadas son personas con discapacidad? Y ¿cuántas personas van a adquirir algún tipo de discapacidad luego del terremoto?
Actualmente, según el INEI (ENCO 2006) en el Perú el 8,7% de la población presenta algún tipo de discapacidad visual, verbal, auditiva, motriz o cognitiva, lo que significa alrededor de dos millones y medio de peruanos, casi tantos como personas analfabetas. Si proyectáramos este cálculo a las víctimas del terremoto entonces el número de muertos con discapacidad podría ser alrededor de 40, de heridos más de de 80 y de damnificados cerca de 8,000.
Actualmente, en el Perú el 8,7% de la población presenta algún tipo de discapacidad visual, verbal, auditiva, motriz o cognitiva, lo que significa alrededor de dos millones y medio de peruanos, casi tantos como personas analfabetas. Si proyectáramos este cálculo a las víctimas del terremoto entonces el número de muertos con discapacidad podría ser alrededor de 40, de heridos más de de 80 y de damnificados cerca de 8,000.
De acuerdo al estudio realizado por el Congreso de la República el año 2006: Voces de los Otros, Consulta Nacional sobre Discapacidad, donde participaron 7,700 personas, la mayoría de personas con discapacidad vive en hogares de bajos ingresos y condiciones precarias. Existe sin duda un fuerte y enorme vínculo entre pobreza y discapacidad ya que, según las Naciones Unidas, el 87% de los casos de discapacidad aparecen después del nacimiento, debido a problemas de desnutrición, malas condiciones sanitarias y de vivienda, precaria o ausente atención al embarazo y al parto, enfermedades mal curadas o no atendidas, accidentes de trabajo, catástrofes naturales, etc. Todos hemos visto que las viviendas más afectadas en el terremoto han sido de adobe, construidas artesanalmente y que las personas más afectadas, que han perdido lo poco que tenían, que están sufriendo en mayor grado hambre y necesidad y que no tienen ni para un pasaje a Lima, son las más humildes.
El 75% de las personas con discapacidad que participaron en la Consulta arriba referida, no tiene ningún tipo de ingreso, el 14% tiene ingresos eventuales y el 12% tienen ingresos permanentes. Las familias son el principal soporte de vida cotidiana de las personas con discapacidad y la mitad de las familias de las personas con discapacidad son mantenidas por un sólo miembro que percibe un ingreso de 79 soles. La familia gasta además en salud, transporte y educación del familiar con discapacidad y termina sustituyendo el rol del estado en materia de servicios sociales.
Luego del sismo, la perversa cadena entre pobreza y discapacidad volverá a activarse, ya que de los 1,000 heridos, una proporción que aún desconocemos quedará con algún tipo de discapacidad. Reconstruir Pisco, Chincha, Ica y otras ciudades afectadas implica plantear políticas estructurales que cierren las brechas de inequidad y reviertan las desventajas previamente existentes al propio sismo. Los documentos de política nacional como la Constitución, el Acuerdo Nacional, el Plan Nacional de la Infancia y la Adolescencia, las Metas del Milenio, mencionan y abordan las inequidades variadas y diversas debido a ruralidad, interculturalidad, género, pobreza, analfabetismo y discapacidad. Vencerlas implica considerar que muchas de ellas están entrelazadas unas con otras, y asimismo, tomar en cuenta que, entre ellas la discriminación socio-económica es la de mayor envergadura y la que constituye el piso donde las otras se asientan, incrementando las desventajas de determinados sectores.
Según el documento de las Metas del Milenio, Erradicar la pobreza y el hambre, constituye la primera gran meta, ya que los distintos problemas ¨suelen ser abordados de manera individualizada y sectorizada… y no hay un enfoque de atención integral dirigido a la población con más carencias, lo que ocasiona incluso que la ayuda y el soporte no llegue efectivamente a quien más lo necesita. Los estudios y análisis encuentran que entre el 50% y el 100% de los Programas Focalizados se ¨filtra¨ hacia otro público que el inicialmente previsto.
En esa misma línea se ubica el Plan de Igualdad de Oportunidades para las personas con discapacidad, PIO 2003-2007 señala que `Nuestro país vive una situación de pobreza extrema que hace imposible alcanzar los niveles de desarrollo y la calidad de vida que todos desearíamos. La pobreza extrema generalizada no sólo favorece las condiciones para que se propaguen y agudicen las causas de discapacidad, sino que la misma discapacidad es una situación agravante que empobrece aún más a las familias que tienen miembros en esta condición, razón por la cual este sector merece una atención especial. el Plan de Igualdad de Oportunidades para las personas con discapacidad, PIO 2003-2007 se propone por lo tanto Disminuir la frecuencia de los eventos que conducen a la discapacidad y minusvalía; fortalecer y ampliar los servicios existentes e incrementar la integración familiar, educativa, laboral y social, para asegurar la calidad de vida de esta población.
Cortemos de una vez la cadena entre pobreza, discapacidad y exclusión. Ojalá que cuando se reconstruya el sur del país, no sólo se construyan viviendas más sólidas para todos, sino que se proporcione una ayuda significativa a las familias más pobres y, además, que se emprendan las obras de vivienda pensando en la población con discapacidad, cumpliendo las normas de accesibilidad de edificios públicos (rampas, servicios higiénicos accesibles, etc). También esperamos que la reconstrucción de hospitales, escuelas, transporte y servicios de salud, sea paralela a la ampliación del acceso a estos servicios por parte de la población con discapacidad.
Mag. Teresa Tovar Samanez
Docente Univ. Católica, Miembro del Foro Educativo
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